(Continúo con este trocito para que os entretengais, aun queda el final)
Dos días más tarde en el juzgado, él entraba acompañado por dos policías uniformados. Y yo llevaba esperando eso dos horas.
Habló con uno de los policías y se disponía a ir al baño. Yo también iría al baño...
Cuando él entró yo estaba en la última cabina subido a la taza para que no se me viesen los pies. Un agente fuera y otro dentro con él. Eso era más difícil, pero lo haría. Lo había jurado. Entró en una de las cabinas. Solo tenia que atravesar dos cabinas para llegar hasta él. Pero debía hacerlo por el suelo para que el agente no pudiese verme en los espejos que había frente a las tazas. Bajé al suelo y me tumbé boca arriba. Empecé a reptar por el suelo impulsándome con las piernas. Despacio. Una cabina. La segunda cabina. Asomé la cabeza a la tercera. Estaba mirando al techo mientras meaba.
Me lo estaba poniendo muy fácil.
Saqué todo el cuerpo y empecé a levantarme sin hacer ningún movimiento brusco. El cable estaba en mis manos tensándose. El pasamontañas empañaba ligeramente mis gafas pero no importaba. Dos vueltas de cable en cada mano impedirían que se me escapase o se resbalase.
En un par de movimientos rápidos di dos vueltas de cable a su cuello. Estaba sentenciado.
Cogí sus piernas entre las mías y lo bajé despacio al suelo. Sus manos intentaban coger el cable de metal, pero era demasiado fino para que pudiese cogerlo además estaba desgarrando un poco la piel y se había metido en los surcos de las heridas que había hecho por la presión. Sus uñas desgarraban su propia carne intentando atrapar el cable.
Bajó las manos esposadas y ya no pudo hacer más. Las piernas inmovilizadas por mi peso y las manos bajo su propio cuerpo. Mis codos apoyados en sus omoplatos para que no se moviera.
Tirando.
Aflojé un poco porque la sangre estaba a punto de salir por debajo de la puerta de la cabina. Si esto pasaba el agente se daría cuenta.
Habia manchado mis guantes de sangre... los notaba calientes, húmedos.
no se escuchó ni un ruido. El asesino había muerto, ironías de la vida.
Mi venganza estaba completa y ahora yo era el asesino.
Siguiente objetivo: salir de allí.
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